Grifería termostática: el adiós a los cambios de temperatura
El mayor salto en confort para tu ducha diaria. A diferencia del clásico grifo monomando donde te pasas minutos buscando la temperatura ideal (desperdiciando agua), los grifos termostáticos tienen dos mandos: uno bloquea la temperatura exactamente a los grados deseados (normalmente 38ºC) y el otro regula únicamente el caudal de agua. Ahorro y placer instantáneo.